RRHH, AgileMindset y la cena de navidad

La incorporación de la mentalidad agile en una organización tiene una gran analogía con la Cena de Navidad. Y el área de gestión de personas o rrhh mucho que ver con la persona o personas que organizan dicha cena.

Podemos organizar una gran cena poniendo toda nuestra atención en la comida, el espacio, los utensilios, olvidando que la cena es solo una herramienta y un proceso de algo más poderoso, más importante y menos visible.

Desde esa mirada reduccionista (centrarnos en la comida) podemos darle excesiva importancia al proceso de la cena y a los alimentos como una herramienta de otra cosa que podemos haber olvidado, y por ejemplo, pensar que si la comida no sale buena, la cena ha sido un fracaso. En esta línea de trabajo podemos obligar o podemos sentirnos obligados a ir a la cena, puesto que al tratarse de una “práctica” o “un proceso” puede ser adoptado mediante “command & control”. También aquí podemos caer en el error de pensar que porque la comida ha sido buenísima y todo ha salido formalmente correcto la cena de Navidad ha sido un éxito y ha cumplido con su objetivo. Esto sucede si nos centramos solo en el QUE hemos hecho y en un COMO centrado en la excelencia y la eficacia. 

La comparativa AGILE

Se da cuando implantamos Scrum, Kanban u otras herramientas, procesos o prácticas agiles en una organización y pensamos que con ello ya hemos conseguido el éxito: ya somos Agile. Pues no.

Volviendo a la cena, podemos dar un paso más allá y pararnos a pensar PORQUÉ hacemos la cena de Navidad, iniciando así el camino por lo invisible e intangible. Respuestas al “porqué” podemos encontrarlas en el pasado. Quizá en el pasado cercano encontrarás que las cenas de Navidad son el momento en que la familia se reúne y comparte. De esta forma las personas que asisten cubren determinadas necesidades humanas como son

  • La necesidad de sentido de pertenencia o inclusión a un grupo o un colectivo.
  • La necesidad de comunidad o realidad compartida con otros.
  • La necesidad de Ver y ser Visto
  • La necesidad de seguridad emocional
  • La necesidad de diversión y humor
  • La necesidad de conmemoración, sentido o celebración de la vida.

En un pasado más lejano, antropológicamente, la celebración de la Cena de Navidad está asociada al momento en que las tribus se unían para celebrar el solsticio de invierno y así recordaban que aunque era el día más corto y la noche más larga del año, la luz llega y a partir de ese momento los días empezarán a alargar.

La analogía en la agilidad, del PORQUÉ queremos ser agiles o implantar agilidad, tiene que ver con adoptar y adaptar los principios agiles a nuestra organización, lo que nos permitirá cubrir necesidades de CONEXIÓN, de INTEGRIDAD, de SENTIDO, de AUTONOMIA, de DIVERSIÓN y BIENESTAR. El trabajo desde el área de RRHH es descubrir cuáles son las necesidades no cubiertas en nuestros empleados/as y ayudarles a cubrirlas con prácticas o procesos que procedan de los principios agiles.

PARA QUE

Para entrar en el PARAQUÉ tenemos que iniciar el camino de los grandes invisibles e intangibles: Los VALORES humanos y personales. ¿PARAQUÉ quieres hacer la Cena de Navidad? Quizá tus abuelos/as o padres no verbalizaron el paraqué de la cena (por el hecho de ser conceptos intangibles y no visibles) pero era algo que se “respiraba” en el ambiente de la cena, incluso algo que, sin verse, estaba desde unos días previos a la cena: Colaboración, Cooperación, Respeto, Amabilidad, Amor, Confianza, Fraternidad, Bondad, Honradez, Tolerancia, Paz. Quizá todos ellos. Quizá algunos de ellos. Quizá otros valores.

El PARAQUÉ de la cena de Navidad estaba relacionado también con favorecer y promover algunos de esos valores en la familia como comunidad. Valores que creaban una cultura familiar. Valores que luego pasaban de padres a hijos.

Personalmente recuerdo que los alimentos de la cena (el acto de comer) en sí no era lo importante (sería el QUE) y que nadie consideraba que la cena había salido bien o mal porque se hubiera derramado o roto algo (sería el COMO, el proceso). La evaluación de éxito estaba más relacionada con aspecto como si habíamos podido estar todos, si habíamos podido compartir desde el corazón, si había habido tolerancia y espíritu de colaboración al preparar todo (El Porqué y el ParaQué).

Llevado a la Agilidad y sus valores, se trata de entender que todo lo que aplicamos lo hacemos PARA PROMOVER UNA CULTURA de TRANSPARENCIA, CONFIANZA, CORAJE, RESPETO, HUMILDAD, SOSTENIBILIDAD y ADAPTACIÓN. Da igual si no nos sale bien una ceremonia de SCRUM. No importa si algo no acaba de funcionar en el Kanban. El éxito se consigue y se mide de otra forma diferente.

MENTALIDAD

Y todo ello tiene que ver con tu mentalidad. Tu mindset te llevará a poner el foco en un lugar o en otro. Serán tus creencias, tus sesgos cognitivos y tu forma de ver la vida los que definirán tu Cena de Navidad y la aplicación de Agile en tu organización.

¿Crees que es posible cambiar las cosas en tu empresa?

¿Crees que las personas que trabajan en tu organización tienen buena intención por defecto en todo lo que hacen?

¿Crees que interpretan positivamente lo que sucede a su alrededor?

¿Crees que desean crecer profesionalmente?

¿Crees que están motivadas por su trabajo?

¿Crees que están dispuestas a asumir más responsabilidades y más autonomía?

¿Crees que son creativas, resolutivas y eficaces?

Pues tanto si crees que SI como si crees que NO, que sepas que en ambos casos, tienes razón.

Feliz Navidad.

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